Una novia en el salón de belleza

blog1

Expertos en maquillaje profesional nos da los pasos que debe seguir una novia antes de que llegue el gran día.

 

Espacio y marketing para ellas
El espacio debe estar cuidado y con decoración nupcial. Habrá elementos de apoyo como productos y material visual que ayude a la elección y al asesoramiento.

Entrevista previa
Realizar las preguntas precisas para conocer el tipo de ceremonia, el estilo del vestido, etc. Se aconseja a la novia que vaya sola y crear un fuerte vínculo con ella.

Propuesta personalizada
A partir de la entrevista se esbozará una pequeña propuesta (o varias). Realizaremos un análisis del estado y calidad de su cabello, piel y uñas para derivarlos, si fuera necesario, a un especialista.

Estudio de visagismo
Hacer un estudio del rostro según sus proporciones es muy importante para que se puedan corregir algunas imperfecciones y potenciar los rasgos más interesantes.
Planificación del itinerario
Se detallarán las acciones en un calendario acordado entre el profesional y cliente en función de la antelación, del tiempo disponible y del presupuesto. El calendario reflejará las preferencias y las posibilidades de ambos.

Diagnóstico de la piel y propuestas de tratamiento
La novia debe acudir al centro de belleza al menos un mes y medio antes del gran día para diagnóstico. Se recomienda el uso de productos calmantes para evitar reacciones rojeces, erupciones… El día de la boda se aplica productos puntuales como serums o flashes para proporcionar un aspecto uniforme, revitalizado y suave.

 

La manicura el día de la boda
Las manos son una de las partes del cuerpo claves el día de la boda y deben tener un aspecto impecable. La mayoría de las novias desean mostrar uñas largas y bien arregladas. En caso de ser necesario, se puede utilizar alguna técnica de uñas artificiales. Las posibilidades son ilimitadas: una manicura francesa, decoraciones con pedrería, adhesivos...

El maquillaje
Daremos luminosidad a la piel utilizando texturas cremosas. En los ojos, optaremos por formas desestructuradas y ahumados en tonos neutros, potenciando las pestañas con mucha máscara. En los pómulos, toques sutiles y luminosos. Y, por último, el estilo de la novia marcará el tono de labial.